Christopher-Lee-Drácula

Christopher Lee – De Drácula a la Canción

Hablando del incipiente alcoholismo al que parece abocada la cantante Norah Jones en “My blueberry nights”, me he acordado de que el otro día, cuando puse aquel vídeo sobre la grabación de “Toreador” por parte de Christopher Lee, encontré otras incursiones musicales protagonizadas por este mito viviente con anterioridad y que, de verdad, no tienen desperdicio.

La primera, y la más bizarra de todas, es una escena perteneciente a la comedia musical de ciencia-ficción de 1983 “The return of Captain Invincible”, donde Lee canta un tema que loa las maravillas de diferentes cócteles y brebajes, no sé si achispado, pero sí con mucha chispa. Con decirles que su sofisticado estribillo no para de repetir de manera insidiosa “Drink, drink, drink!”. El resto de la letra podéis encontrarla aquí. No recuerdo haber visto la cinta, pero, según parece, en ella Lee interpreta a un villano galáctico que intenta hacer recaer en la bebida a un superhéroe alcohólico. Ni que decir tiene, mucho más chic e ingenioso que otros populares hits pro-bebercio, como el “Litros de alcohol corren por mis venas, mujer” de Ramoncín o “Mi agüita amarilla” de Los Toreros Muertos, dónde va a parar.

La afición del ex Conde Drácula por el mundo de la canción no es un misterio, y es que ese vozarrón que me tiene, todo un torrente de cavernosa sensualidad, le da para algo más que para unos gorgoritos en la ducha. De hecho, ha colaborado con varios grupos punk y heavy, y en los 80 también se atrevió incluso con el pop. Si el binomio pop+80 ya es para echarse a temblar, espérense a ver el siguiente videoclip, en el que le da la réplica a una de esas cantantes clones de baratillo de Cyndi Lauper y Madonna, que tanto proliferaban por aquel entonces, y que debió de agotar las existencias de bigudíes de todas las peluquerías de su barrio antes de salir a escena.

La pretenciosa y casposa escenografía, digna de un decadente plató de Televisión Española (valga la redundancia), intenta rememorar el pasado de Lee en el cine de terror, no tanto por la iconografía tan de “quiero y no puedo” desplegada en el escenario, como por el miedo que da presenciar semejante espectáculo. Más que amenazar con clavarle los colmillos a la moza o, en su defecto, al colchón

Lo Monaco que los separa, parece que Lee vaya a sacar una paloma de la chistera en cualquier momento.

Y para acabar, les dejo con su contribución al tema “The magic of the wizard’s dream” de la banda metalRhapsody. Aquí ya en categoría de tenor, acompañado con su orquesta, sus coros, su flautista de Hamelin, sus roqueros con rebeldes melenas cuidadosamente acicaladas por el estilista y, en fin, todo el amoñamiento general en la estética tan propio de estas lides. Pero hay que ver cómo afina la diva Cristofina.