el quinto elemento

El Quinto Elemento

Y es que jamás un director que use tanta goma, plástico y disfraces podrá ser malo, es una premisa que se cumple una vez mas, da igual que los monstruos orejudos apenas puedan gesticular o que a la diva se le noten las arrugas del disfraz como si el molde lo hiciesen en una persona 15 centímetros más alta. Y no digamos de la estética de Zorg y los allegados con calva plástica, simplemente genial.

Todo encaja muy bien, la visión futurista de un mundo superpoblado, esa mezcla de tecnologías tan bizarra y ese entorno tan colorista donde la paleta de naranjas se repasa al completo. Cuando el ambiente armoniza tan bien las cosas salen solitas, después hay que aderezarlo todo con explosiones y escenas ridículas, que son casi tan importantes como las frases lapidarias y las sonrisas irónicas de Bruce. Algunos pensarán que cuando Corben incrusta al morgonita en el techo con un salto de balancín parecía coña pero, sin lugar a dudas, esa era la intención del director, dejarnos anonadados con una ridícula cara, de satisfacción por supuesto.

Lo se, pensábais que no iba a hablar de Mila, se veía venir que protagonizaría más películas sobre todo cuando repite por tercera vez “Muuultiiipaaaseee”, enternecedor. Ni que decir tiene que la mujer que tantas campañas ha hecho de sombras de ojos, perfiladores de pestañas y ribilizadores de coñuébolos no iba a aprovechar bien ese tirón, de ahí el guiño al set automaquillador el invento que todas quieren, estaba claro que había que usar ese As para completar el poker. Una delicia y un gran acierto en el papel. Que sepa interpretar o no ni siquiera es una hipotética cuestión a considerar.

La gran expresividad de Tito Bruce cuando captura al atracador, o agradece que le pasaran las bolas de billar o cuando aplaude como el mayor fanático de la ópera, denotan que dentro de esa fachada de tipo duro hay un corazoncito recubierto de salsa agridulce, como nos pasa a todos vaya. Por esto su actuación, que repetimos es todo fachada, se cubre con gestos altivos de muy machote, encandilando desde el principio.

Y es que desde el momento en que el coronel despliega la lista de armas y naves que puede manejar, algo en nuestro interior se remueve diciendo, verás la que va a liar como se clave una astilla. Lo que se traducirá en un buen set de mamporros y disparos para nuestro amplio disfrute. Bruce genial como tantas veces y esta vez con un personaje a su medida.

La película en sí encierra pequeños detalles que aderezan la visión peculiar de ese futuro, como el filtro tan largo de los cigarros, la capacidad de trasmitir por la radio desde otro sistema solar en directo y sin retraso, que nueva york este lleno de basura o que el concurso mas prestigioso sea de croquetas! En definitiva muchas tonterías de ese estilo que demuestra que había alguien detras dejándose los cuernos en ambientarlo todo.

El argumento se resumiría en las ansias de destruir la tierra por parte de un ser super super malo, que resulta ser una bola de fuego inteligente de dos mil kilómetros de diámetro, menudo cerebro eh!, eclipsado por supuesto por Zorg que por supuesto nunca debió morir así. La tierra posee la propiedad de defenderse de este malandrín, pero solo si reúne los cuatro elementos, en forma de piedras y un quinto elemento en forma de moza. Claro una serie de complicaciones hace que sea más retorcida la cosa, pero no mucho no creáis.

El final de la película, Lilu le pide a Bruce que se lo diga, es decir que le diga que la quiere, el sacerdote sin que los protagonistas puedan oirle recalca “ Dígaselo, dígaselo”. Y Bruce cede por fin y se lo dice “Te quiero”. Lo que demuestra dos cosas, lo que una mujer es capaz de hacer enamorada, lo fácil que es enamorarse de Mila(lo único creible) y por último que una vez más había que mentir para conseguir lo que Corben quería, zumbársela bien zumbada, o no es eso? Quizás esté confundido.

La escena donde la sala de mandos de la nave-hotel en el paraíso Fhloston está controlada por guerreros. Corben comenta que debe haber un lider que querrá negociar, el jefe se descubre:

– Alto el fuego o comenzaremos a matar rehenes. Enviad a alguien para negociar.
Bruce entra con paso firme y le dispara a la cabeza y añade:
– Alguien más quiere negociar?
-Eso pregunto yo – Añaden desde la tierra al oir la retransmisión en directo.

-Ahora es hora de que Corben diga la palabra del día, dime chaval ¿eres feliz aquí, en el gran mundo?
-Dichoso.

-Niña yo solo hablo dos idiomas: normal y con tacos.

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